Hemos vivido muchos cambios y medidas extraordinarias en los mercados pero lo que no está cambiando, y lo más importante, es la eficiencia en las valoraciones y la reestructura sistemática. Estamos ante más que una simple recesión. Sin ser alarmista, se trata de una crisis que pudo ser marcado por una quiebra del sistema financiero en septiembre de 2008. Mucho ha pasado desde entonces y podemos declarar que el peligro no es tan inminente. Todo parece indicar que el peor ha pasado y el rally alcista en las bolsas de marzo a mayo reflecta este sentimiento. Sin embargo, es muy importante ser prudente porque aunque hay indicaciones de mejora, la señales no son de todo tan claras.
LOS ESTÍMULOS FISCALES
Las bolsas claramente demuestran que intentan adelantar a la economía real. Reflejan el sentimiento de inversores y las estimaciones de analistas y organizaciones institucionales. Hubo muchos factores positivos que produjeron la euforia de los últimos tres meses pero que a cambio produce un riesgo para la bolsa. Y es que el 'rally' se basa en expectativas que si no se cumplen pueden tener un efecto detrimental sobre el mercado bursátil. Por ejemplo, vimos estímulos fiscales de proporciones históricas por parte de los gobiernos más potentes del mundo. Soy partidario de que estas medidas son necesarias para impulsar la economía. Se espera que estos tengan un impacto positivo en la economía real y es difícil que no lo tengan, pero el impacto no es inmediato ni fácil de medir. Solo podemos asegurar un impacto fuerte y sostenible cuando los estímulos fiscales son acompañados por reformas estructurales. En un artículo reciente del WSJ, se relataba que el paquete de estímulos puesto en marcha en el EEUU esta beneficiando más a precisamente aquellas poblaciones que menos sufren de paro.
LAS INYECCIONES DE CAPITAL
Lo mismo podemos decir de las inyecciones de capital a los bancos, automovilísticas, y agencias hipotecarias. Se están financiando los sectores culpables de la crisis, lo cual es necesario porque hay mucho en juego, miles de empleos, el flujo de crédito, etc. Pero estas inyecciones de capital debieran ser acompañados por transparencia y mayor regulación. (Tengo que acordaros de la polémica de los "bonos" en empresas intervenidas, las vacaciones de ejecutivos de AIG?, etc.) Faltan cambios reales en las empresas. Esta bien que los bancos aumenten reservas como "colchón" para futuros provisiones y riesgos pero también debe de haber transparencia para vigilar que las prácticas malas hayan sido modificadas para el capital nuevo. Si anteriormente los bancos ofrecían crédito basura o subprime sin escrúpulo, ahora el gobierno debiera de implementar mano dura para que estos bancos también faciliten recursos para evitar embargos hipotecarios y morosidad. Que quede claro que los fondos de rescate no son incondicionales.
En el caso de General Motors, por ejemplo, el gobierno estuvo proporcionando inmensas cantidades de fondos para que pudiera cumplir con sus obligaciones financieras y no entra en suspensión de pagos. Mes tras mes, la automovilística necesitaba más fondos. Esto siguió así hasta la inevitable protección de bancarrota que le obliga a reestructurar profundamente para llegar a un modelo de negocio viable.
En ambos casos (los estímulos fiscales y las inyecciones de capital), se intenta arreglar las cosas con más dinero pero poco reforma. Solo con cambios fundamentales y transparencia se puede mejorar la eficiencia de los fondos proporcionados por los gobiernos. Al final, el contribuyente esta proporcionando dinero para comer el día de hoy y no la cana para pescar el día de mañana. Por ahora, hay peligro de que los factores que han traído la crisis no se están resolviendo y puede que se repitan. Peor aún, los gobiernos ya se afrontan déficits altos y no tendrán recursos para apalear una recaída en la economía.
EXPECTATIVAS ALTAS Y VALORACIONES ALTAS
Estamos viendo que el mercado cuenta con los estímulos y las inyecciones para salir de la recesión, pero quizás no será suficiente. Entonces, el mercado se esta basando en expectativas altas y las valoraciones pueden ser altas también.
Un claro ejemplo esta en las recientes modificaciones de las reglas contables "mark-to-market." Se dice que las nuevas reglas facilitan valoraciones favorables para los resultados corporativos. Más que una agencia de noticias ha dejado claro que algunos bancos se han beneficiado de unas reglas más flexibles. A no tener que devaluar los activos de golpe, si no 'suavizarlos,' los bancos pueden revelar unos balances más favorables que en las anteriores reglas. Volvemos a ver una disparidad entre la economía real y su reflexión en los resultados que no hace más que favorecer a las acciones sin base fundamental. Si me descuido, los analistas ni tienen tiempo de actualizar sus estimaciones. El efecto de estas reglas es de mejorar resultados ahora y esperar a que la valuación mejore con el tiempo. Y si las expectaciones no se cumplen...
LOS STRESS TESTS
La Reserva Federal ha querido evitar el derrumbe de grandes entidades financieras, lo que podía tener repercusiones para el resto del sistema financiero. El objetivo era evitar situaciones como las de Bear Stearns y Lehman Brothers en Marzo y Septiembre de 2008 y más recientemente los casos de AIG y General Motors. Son entidades que no se pueden dejar caer por su cuenta ya que pueden tener efectos muy perjudiciales para el resto de la economía. Para asegurar que más entidades no se vieran en esta situación o más bien para “cogerlos a tiempo,” el Tesoro de EEUU lanzó el programa TARP con lo que se pudo recapitalizar muchos bancos. Fue una iniciativa positiva pero inevitablemente hubo dudas para saber quien lo necesitaba y cuantos fondos se necesitaba destinar.
A este punto llegaron los “stress-tests.” El Tesoro examinó los bancos más grandes de EEUU para asegurar que pudiesen aguantar unas condiciones económicas más duras y una recesión más profunda. Estos exámenes era una prueba de salud en una situación hipotética donde se esperaba desempleo de 10,3%, una contracción adicional de -22% para las viviendas, y crecimiento cero para 2010. Esta prueba revelaría el capital adicional necesario para los bancos. Aunque la teoría es buena, hubo mucho misterio envuelto en estas pruebas, lo que hizo poco más que aumentar la incertidumbre. Uno de los problemas con estas pruebas era que dejaba entredicho la transparencia y eficaz de la normas contables actuales. ¿Por que tiene que el mercado dejar este labor a las manos del gobierno cuando existe un sistema de contabilidad y procesos para reportar los resultados y estado financiero de una empresa? ¿Es que no hay transparencia en los resultados? ¿Es que no tenemos un sistema eficaz?
El otro problema es que, según muchos analistas, estos “stress-tests” usaron unas condiciones económicas demasiadas optimistas. El plan era que las entidades problemáticas estuvieran preparadas para el peor de los casos. No se espera condiciones tan malas como el desempleo de 10,3% o la contracción adicional del -22% para las viviendas en 2010, pero estas estimaciones tampoco están muy alejadas de lo que puede ser la realidad. Estamos hablando de una crisis que no se vio llegar y que constantemente superó los pronósticos. Si queremos asegurar el saludo de estas entidades en esta situación, tenemos que basarnos en condiciones que pueden ser bastante peores. Estamos ante otra situación donde las expectativas pueden ser demasiadas altas, y si no se cumplen…
Un factor positivo a raíz de estas pruebas fue que la mayoría de los bancos analizados fueron capaces de recaudar el capital requerido vía el sector privado. Esto quiere decir que los mercados financieros están funcionando y que el capital y el crédito empiezan a fluir otra vez. Enseguida se habló de la devolución de los fondos obtenidos por el programa TARP. Esto es bueno porque un mercado libre no quiere sus entidades en manos estatales. Por otro lado, existe mucha incertidumbre sobre el capital necesario para reforzar las entidades.
CONCLUSIÓN
Vimos como el gobierno tuvo que intervenir para ayudar al sistema financiero. Entre programas fiscales y políticas monetarias, la economía se salvó de una situación mucho peor. Son soluciones temporales y no suficiente como para dar la recesión por acabada. Los beneficios de empresas siguen cayendo en general. Si los precios de propiedades siguen disminuyendo, las empresas tendrán que seguir amortizando para reflejarlo en sus cuentas.
La solución se encuentra en cambios estructurales y reformas: Las empresas tendrán que modificar el funcionamiento de sus negocios. Recursos tendrán que ser destinados en áreas más productivos e innovadores. Hace falta regulación para anticipar y evitar malas prácticas como la concesión de malos créditos. Para todo esto se necesita reformas y el apoyo del gobierno. La clave esta en conseguir un balance entre el gobierno y el mercado libre.
Mucho ha mejorado pero las expectativas siguen altas y corremos el riesgo de que no se cumplan. Muchos analistas vienen pronosticando una recuperación rápida en forma de ‘V’; lo más probable es que sea en forma de ‘L’. Recesiones recientes han sido suaves o de corta duración pero la actual tiene muchas características extraordinarias que nos debiera a llevar a pensar lo contrario.
La mejor manera para conseguir una recuperación fuerte es luchar por una economía sostenible. Hay que arreglar los fallos en el capitalismo con la regulación apropiada. Hay que encontrar un balance entre gobiernos y mercados libres y para esto se necesita reformas y cambios estructurales. Sin ello estamos arriesgando a que los mismos problemas vuelvan a surgir. Se necesita más que soluciones temporales.