Es difícil imaginar un trabajo menos gratificante que el de elaborar una estrategia de austeridad presupuestaria en medio de una profunda crisis económica, tarea asignada a la ministra de Economía, Elena Salgado. Hasta las elecciones europeas, los ministros del Ejecutivo socialista se mostraban optimistas ante la opinión pública y hablaban ya de “brotes verdes” para referirse a la profunda recesión en la que está inmerso el país. Ahora que los votantes han expresado su opinión en las urnas, dando la victoria al partido de la oposición, las declaraciones del Gobierno tienen un tinte más realista.
La ministra Elena Salgado. EFE/BALLESTEROS.
Salgado se enfrenta a la doble tarea de recuperar la salud de la finanzas públicas y manifestar el realismo de la situación. Ante la pregunta de los “brotes verdes”, insiste en que en las últimas semanas parecíamos haber alcanzado “un punto de inflexión”. No obstante, Salgado reconoce ahora que España, que este año recibirá un impulso a la economía mediante un plan de estímulo fiscal que supera el 2% del PIB, no puede seguir acumulando un déficit presupuestario de forma indefinida. “Retiraremos este estímulo fiscal en cuanto las cifras de crecimiento alcancen niveles normales, .. quizás un 1,5% o un 2%”, aseguró. “Tenemos un alto nivel de compromiso con la austeridad y la sostenibilidad de nuestras finanzas”.
Después de aplicar una subida de impuestos a la gasolina y el tabaco el pasado viernes, el Ejecutivo reconoció por primera vez que la economía retrocedería también el año que viene. Además anunció fuertes recortes en el gasto para reducir el déficit presupuestario en 2010, que, según los economistas, podría alcanzar el 10% del PIB.
Salgado se ha comprometido a reducir el déficit a partir del próximo año hasta alcanzar el 3% del PIB en 2012, límite establecido por la UE. La ministra también anunció la decisión de comprar exclusivamente bonos del Gobierno del país con el excedente acumulado de 58.600 millones de euros de la Seguridad Social, alegando que la nueva estrategia tiene lógica desde el punto de vista político y económico.
Una de las dificultades a las que se enfrenta Salgado es la de perseguir el crecimiento económico del país mientras se aplica de forma simultánea una reducción del gasto público. Como miembro de la zona euro, España no puede aplicar su propia política monetaria para fomentar las exportaciones. Por si fuera poco, los recortes del gasto suponen un serio obstáculo a la recuperación económica.
En opinión de Dominic Bryant, economista de BNP Paribas, “se puede sostener un déficit de entre el 9% y el 10% durante un año, pero no durante tres o cuatro sin tener problemas. Las autoridades españolas tendrán que hacer algo cuanto antes, aunque eso entorpecerá la recuperación”. “No hay margen de maniobra. El nivel de deuda es excesivo”, asegura José Luis Malo de Molina, Director General del Servicio de Estudios del Banco de España, que recuerda que el país entró en crisis con una ratio deuda con respecto al PIB de menos del 40%.
“Lo preocupante es la velocidad a la que la economía se debilita, la situación de las finanzas públicas podría hacer que sea necesario aumentar los impuestos y recortar el gasto antes de que la economía haya salido de la recesión”, añade Malo de Molina.
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FUENTE: http://www.expansion.com/2009/06/16/economia-politica/1245131775.html